Cientos de aficionados regresaron al inmueble que fue sede de la Copa del Mundo de 1986 y hogar de los Toros Neza, en una reapertura que busca rescatar uno de los símbolos deportivos más importantes de Nezahualcóyotl.
Cientos de aficionados regresaron al inmueble que fue sede de la Copa del Mundo de 1986 y hogar de los Toros Neza, en una reapertura que busca rescatar uno de los símbolos deportivos más importantes de Nezahualcóyotl.