Los desperfectos obligan a conductores a reducir la velocidad e incluso invadir el carril confinado del Mexibús para evitar daños en sus vehículos; transportistas afirman que han rellenado algunos hoyos con recursos propios
Los desperfectos obligan a conductores a reducir la velocidad e incluso invadir el carril confinado del Mexibús para evitar daños en sus vehículos; transportistas afirman que han rellenado algunos hoyos con recursos propios