Cuchillos enterrados en la tierra, humo de romero y laurel, además de rezos, formaban parte de los rituales con los que comunidades mexiquenses buscaban proteger sus cultivos del granizo y los fuertes vientos.
Cuchillos enterrados en la tierra, humo de romero y laurel, además de rezos, formaban parte de los rituales con los que comunidades mexiquenses buscaban proteger sus cultivos del granizo y los fuertes vientos.