Mazahua, otomí, náhuatl, tlahuica y matlatzinca siguen formando parte de la identidad del Estado de México, pero la urbanización, migración, discriminación y predominio del español han reducido su transmisión entre generaciones
Mazahua, otomí, náhuatl, tlahuica y matlatzinca siguen formando parte de la identidad del Estado de México, pero la urbanización, migración, discriminación y predominio del español han reducido su transmisión entre generaciones