Aunque cada vez son menos quienes se dedican a reparar calzado, Abel García, “El Chino”, lleva 30 años ejerciendo este oficio que heredó de su padre y asegura que seguirá vigente mientras haya zapatos que necesiten una segunda oportunidad.
Aunque cada vez son menos quienes se dedican a reparar calzado, Abel García, “El Chino”, lleva 30 años ejerciendo este oficio que heredó de su padre y asegura que seguirá vigente mientras haya zapatos que necesiten una segunda oportunidad.