La tradición toluqueña llegó a San Lázaro con calaveras, catrinas monumentales, cempasúchil y el trabajo de las familias artesanas que mantienen vivo el Alfeñique
La tradición toluqueña llegó a San Lázaro con calaveras, catrinas monumentales, cempasúchil y el trabajo de las familias artesanas que mantienen vivo el Alfeñique