Jóvenes y adultos del oriente mexiquense han encontrado en los grupos de motociclistas un espacio de identidad compartida, apoyo emocional y protección vial en una región marcada por el caos urbano y los accidentes.
Jóvenes y adultos del oriente mexiquense han encontrado en los grupos de motociclistas un espacio de identidad compartida, apoyo emocional y protección vial en una región marcada por el caos urbano y los accidentes.