En el Mercado Miguel de la Madrid, en Atlacomulco, talleres con más de dos décadas de historia continúan en funcionamiento entre la venta de sombreros, el afilado de herramientas y la reparación de relojes. Sin embargo, la baja demanda, el cambio tecnológico y la falta de relevo generacional han colocado a estos oficios tradicionales en una ruta de posible extinción