El deterioro de vialidades en Toluca, Lerma y otros corredores industriales podría agravarse con las lluvias y afectar la operación de miles de empresas, el traslado de trabajadores y la llegada de nuevas inversiones al Estado de México.
El deterioro de vialidades en Toluca, Lerma y otros corredores industriales podría agravarse con las lluvias y afectar la operación de miles de empresas, el traslado de trabajadores y la llegada de nuevas inversiones al Estado de México.