La celebración llenó nuevamente las calles de San Francisco de yuntas, caballos, burros y tractores, en un recorrido que combinó la tradición religiosa con la identidad comunitaria y la memoria agrícola
La celebración llenó nuevamente las calles de San Francisco de yuntas, caballos, burros y tractores, en un recorrido que combinó la tradición religiosa con la identidad comunitaria y la memoria agrícola